jueves, 10 de enero de 2013

10 claves para la redacción corporativa



1. Planificar y organizar el proceso de escritura
Es importante comenzar a trabajar primero en un borrador más que pensando en el texto definitivo. Definir el tema, elaborar una estrategia, buscar información relacionada, generar ideas, son acciones que perfilan la estructura de un texto.

2. Leer
Es más fácil expresarse con un vocabulario rico y preciso en la medida que se acceda a obras que amplíen nuestro léxico. Escribimos en gran medida en base a lo que hemos leído.

3. Buscar lo simple
Desde no emplear sinónimos rebuscados a utilizar un estilo demasiado afectado. Evitar párrafos demasiado largos, unidos por frases adverbiales o por la variable que.

4. Dejar un tiempo y volver a releer
Leer el texto con una mirada autocrítica, y en la medida que sea posible, dejarlo guardado un tiempo y luego retomarlo. También es de ayuda leer en voz alta o solicitarle a alguien ajeno al texto que lo lea.

5. Tener en cuenta el receptor y el propósito
Identificar el destinario y la finalidad del escrito. Ambos factores determinan el tipo de lenguaje a emplear. Asegurar que la información esté presentada de un modo coherente y correcto.


6. Exceso de adjetivos
En la redacción corporativa, se tiende a adjetivar todo lo que se encuentra al paso y de este modo, se termina por lo general vaciando los conceptos de contenido.

7. Normas de cortesía 
Tanto para comunicaciones analógicas como digitales, es fundamental conocer las normas de etiqueta para redactar un texto. 

8. Objetividad 
Redactar de forma imparcial, apegándose a los hechos, no incluyendo prejuicios ni opiniones personales. 

9. Consultar los diccionarios 
Familiarizarse con guías de estilo, manual de dudas y diccionarios, orientan de manera útil al redactar un texto.

10. Pasar en limpio el texto
Una apariencia correcta y adecuada, que tenga en cuenta los elementos que hacen al diseño de una página: fuente, colores, interlineado, márgenes e impresión, resulta más legible y atractiva.